Ideas de subtítulos
Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, busca mi rostro y se aparta de su conducta perversa, yo oiré desde el cielo, perdonaré sus pecados y restauraré su tierra.
Esta es la promesa de Dios: si nos humillamos, oramos, nos volvemos de nuestros malos caminos y buscamos Su rostro.